martes, 31 de marzo de 2009

Italia acoge el mayor festival de baile del año

Un año más, la organización Calabria Arte organiza en Italia el Mediterraneo Dance Festival, al que pueden apuntarse bailarines de todo el mundo


Pocos saben de su existencia, pero el Mediterranean Dance Festival es una de las mejores oportunidades para los amantes del baile de recibir clases con coreógrafos y bailarines de todo el mundo. En Tropea, un pueblecito de Italia, y en el Marasusa Resort, se puede disfrutar del jazz, el contemporáneo, el funky o el hip hop; rodeados de sol, playa y calor.

Francesca Dario, Erika Silgoner, Terry Beeman, Daria Klimentova, Mandy Moore, Wes Veldink (en inglés)o Brice Mousset; son un ejemplo de los profesores (en inglés)que estarán impartiendo clase durante este verano. Se trata de profesionales de la danza que viajan por todo el mundo presentando sus coreografías y dando clase.

Las concentraciones de años anteriores fueron un éxito y por eso, Basilio Foti y Patrizia Muzuppapa, organizan este verano un nuevo encuentro, bajo la organización Calabria Arte de Reggio Calabria. La principal novedad es que ya no hay que pasar una audición como en años anteriores, lo que supone una gran ventaja para los bailarines no profesionales.



El evento de 2009 incluye cuatro semanas de aprendizaje, desde el 6 de julio hasta el 3 de agosto. Los bailarines pueden elegir la semana o semanas que más les interesen, fijándose en el estilo de baile o en el profesor que imparte las clases (en inglés) en cada momento. La primera semana está dedicada a los niños, con edades entre los 9 y 13 años y a todos los bailarines que no posean una base clásica. Las siguientes tres semanas, han sido diseñadas para bailarines con niveles intermedio, avanzado y a profesionales. Durante las cuatro semanas se imparten clases de anatomía funcional, corrección postural, Pilates y pedagogía aplicada a la danza.

Pero no todo es baile. La organización propone otras actividades para los descansos entre clase y clase. Durante el mes entero habrá actuaciones, sesiones fotográficas y grabaciones de vídeo, fiestas, cursos de inglés e italiano, visitas a la ciudad de Tropea y viaje en barco para ver las islas Eolias y el volcán Stromboli.




Al final de cada semana hay una gala en la que los alumnos muestran lo aprendido en el curso. Además se les entrega un certificado de participación y los profesores eligen a los mejores bailarines, a los que les conceden una beca para el Mediterraneo Dance Festival del año siguiente o para escuelas tan prestigiosas como Steps Broadway de Nueva York y Debbie Allen Dance Academy de Los Ángeles, entre otras.

martes, 17 de marzo de 2009

Madrid acoge una versión de Carmina Burana

El Teatro de Madrid ha sido el sitio elegido por Iñaki Urlezaga para presentar la adaptación de la obra de Carl Orff

Iñaki Urlezaga presenta, del 20 al 24 de marzo, en el Teatro de Madrid, la pieza Carmina Burana del músico Carl Orff (en inglés) y que ya fue coreografiada por Jean-Pierre Aviotte, coreógrafo francés formado en el Neoclasicismo de Roland Petit. Esta versión de Carmina Burana es un valioso aporte a la danza actual ya que se recurre a la creatividad y al gusto con un espectáculo puro, plástico y sensual. La obra la protagonizan los bailarines del Ballet Concierto, una de las compañías de ballet más reconocidas de Argentina, que ya lograron despertar el interés por la obra en su estreno en el Teatro de la Ópera de Buenos Aires.

Carl Orff estrenó Carmina Burana en Francfort del Meno en 1938. Se trata de una composición poética pensada para ser presentada en escena. Está basada en los goliardos del siglo XII y XIII. A pesar de la modernidad con la que Orff adaptó la trilogía, consiguió reflejar el espíritu de la Edad Media con ritmos elementales y pegadizos. Los poemas en Carmina Burana hablan del gusto por la vida, el juego, el amor carnal y los placeres terrenales. Además, en el Carmina Burana criticaban la rígida estructura social y la Iglesia en la Edad Media.





Sobre el escenario se verán claras referencias a estos cantos."Carmina Burana es una obra en la que los egos quedan de lado, porque el ballet, la orquesta y el coro tienen igual lucimiento. Me gusta mucho la música, y la obra es muy fuerte, vuelve a las raíces del ser humano, el principio y el fin de la vida", afirma Urlezaga.

Todos los expertos destacan la gran entrega del joven bailarín a la hora de producir, coreografiar y adaptar una obra con un lenguaje de movimiento que se aleja del estilo clásico al que él está acostumbrado. En sus orígenes la coreografía está plagada de figuras contemporáneas de muy alta calidad que parece que Urlezaga asimila a la perfección. Y es que con sólo 29 años, este argentino ya posee una envidiable carrera internacional. Fue durante 10 años Principal Dancer del Royal Ballet de Londres y en la actualidad es Bailarín Étoile del Dutch Nacional Ballet de Holanda.


En el año 2000 creó Ballet Concierto, su propia compañía con la que recorre el mundo entero y realiza un promedio de 80 funciones anuales en los teatros y escenarios más importantes del mundo. De esta forma, Urlezaga ha visto cumplir el sueño de llevar su talento y el de sus bailarines por toda Argentina y el mundo entero. Por tanto, Carmina Burana es una oportunidad única para disfrutar del talento de este joven bailarín argentino en nuestra capital.

martes, 10 de marzo de 2009

Cóctel Contemporáneo

"El color del coñac se confunde en mi cabeza, y no se si me duele el alma o los puñetazos que me dieron al proponerle matrimonio a quien no debía. Aposté al rojo, perdí. Seguiré apostando." Los hermanos Lafayette .

Un cuarto oscuro y tres focos en el suelo iluminan a los siete bailarines que yacen tumbados sobre el linóleo. Silencio, calma y expectación. Cada uno de los asistentes coge una silla y se sienta alrededor del escenario; tan cerca que se puede sentir la respiración de los artistas. Durante los primeros minutos se dedican a preparar su cuerpo: estiramientos, abdominales y pequeños movimientos que ponen a punto cada una de sus articulaciones y músculos…

Suena la música, eléctrica y fría. A veces, incluso resulta incómoda para los oídos. Y los siete empiezan a bailar. Eva Sanz, Lucía Mellado, Lorena Díaz, Gema Zazo, Almudena Rubiato, Alfredo Miralles, Estrella García y Sandra Sipele son los chicos del Laboratorio de Danza de la Universidad Carlos III de Madrid que presentan al público su trabajo. Jam Session: Ponme un Mediterráneo es el nombre de esta performance en la que se unen tres disciplinas de los diferentes lenguajes artísticos (danza, música y artes plásticas) por medio de la improvisación.


Y volvemos a la música porque Jorge Sierra nos muestra con su intervención un lado muy personal que guía la obra durante la hora de la performance. Sentado sobre una mesa, a un lado del escenario, utiliza su música para enloquecer y agitar a los bailarines, y desconcertar al público asistente. Al mismo tiempo, Juan Blasco prepara cócteles que ofrece al público; y los artistas, al beberlo, entran en un estado de excitación incansable.

“Santificarás las fiestas”. Los hermanos Lafayette se encargan de improvisar sobre un mural con su pincel y un spray para graffiti. Mensajes cargados de contenido, vírgenes, botellas de veneno y rostros desfigurados son algunos de los dibujos de estos hermanos.

Gusto, vista, oído, olfato y tacto. Los cinco sentidos a flor de piel para encontrarnos con nuestros miedos y deseos. Los bailarines en el escenario ríen, lloran, hablan, gritan; y coquetean con el público…

Y es que el arte contemporáneo es así, un sinsentido constante que pretende desconcertar primero, para luego hacer reflexionar sobre su mensaje. El contacto de los pies con el suelo, dulce o agresivo, la interacción de unos bailarines con otros… El arte de la improvisación tiene la excelencia de actuar basándose en la imaginación. Pero se corre el riesgo, y más cuando hablamos de Contemporáneo, de que el público no entienda tu mensaje. Quizá el de estos siete bailarines era criticar el alcohol y la irracionalidad de las personas en las fiestas. Quizá no. Cada espectador interpreta una idea diferente “improvisando” también con sus percepciones personales.

Jam Session no dejó indiferente a ninguno de los asistentes, pero sí desconcertados. Quizá ésta y la escasa asistencia al show sean signos de una escasa cultura artística, pueden pensar algunos. O quizá desconcertar era el objetivo de la obra. “El color del coñac se confunde en mi cabeza…”